Hola, ¿cómo estás?
Esta entrega se la dedico a Victoria, mi compañera de mates y vida. ¿Acaso por San Valentín? No, porque me pasó esta entrevista a la diseñadora que inventó el termo Lumilagro. Y eso es el amor.
María Sánchez tiene una formación súper interesante en diseño industrial que se puede disfrutar en ese diálogo. Sin embargo, en este espacio nos interesa lo que tiene que ver con la costumbre sagrada. En el minuto diecisiete cuenta que después de una experiencia europea de vanguardia, volvió a la Argentina y empezó a trabajar en Lumilagro en el 97, 98. Cito textual:
“Ahí fue cuando hicimos el equipo matero que fue conocido durante mucho tiempo (…) también hice termos soplados, no inyectados porque la idea era hacer termos muy económicos (…) Hoy todavía encuentro muchos termos que tienen el pico que diseñé yo, que es un pico que tiene como un espiral. Y cada vez que lo veo me emociono, porque la boquita es una boca para todos los termos” (…)
Un poco más adelante, María, que antes de crear ese objeto de culto integró el primer grupo de diseño ecológico del mudo, sentencia: “Hay que volver a sensibilizar sobre el valor del diseño como instrumento estratégico para el desarrollo, y no el diseño para el lujo” (…) los diseñadores estamos formados para detectar procesos de mejora en el mundo”. No sé quién sos, pero te quiero María.
Diseño originario
Viajamos en la máquina del tiempo a la época de la Conquista de América. Amaro Villanueva señala que la planta cucurbitácea de la que salen las calabazas (lagenaria vulgaris) era conocida como mati por los quechuas. El escritor peruano Arturo Jiménez Borja se interesó por los mates burilados, frutos de estas plantas que eran ornamentados manualmente por mochicas y chimús, entre otros, antes de la llegada de los conquistadores. Concretamente, desde hace más de tres mil años.
En este artículo se nos cuenta que el fruto de la calabacera “fue el primer recipiente utilizado por el hombre desde épocas pre cerámicas en donde eran cazadores – recolectores. No solamente pudo haber servido como vasija para contener alimentos (tazones, platos, cuencos, cucharas, botellas y otros recipientes domésticos), eventualmente fueron adquiriendo nuevos usos como flotadores– herramienta de pesca –, instrumentos musicales sonoros como sonajeras, recipientes en las ofrendas funerarias”. Vuelvo a las palabras de María: ‘El diseño como instrumento estratégico para el desarrollo’. Deberíamos reclamar un título para esos originarios que dominaron la planta.
Volvemos al burilado. Es tan fuerte el vínculo del originario con el mate o mati que además de todos los usos señalados anteriormente fue material para sus obras de arte. En este video pueden ver el trabajo del artista plástico Ángel Alfaro, descendiente de pueblos originarios que además de burilado realiza pirograbados y pinturas sobre las calabazas.
Antes de Lumilagro
Ya dijimos en alguna entrega anterior que los guaraníes tomaban la bebida más rica del mundo de la misma manera que nosotros. Cebaban con agua caliente. Y también hemos seguido la explicación de Villanueva quien se refiere a una palabra que lo demuestra: itacuguá que se descompone de la siguiente manera: í (agua), tacú (caliente), guá (recipiente). Ahora bien, ¿cómo eran esos recipientes?
Quizás estas imágenes nos ayuden a imaginar esas primeras calderas, “el cacharro con que empezó a cebar el aborigen”, siguiendo con Amaro. De todas formas, tenemos en esta investigación del CONICET sobre la alfarería guaraní indicios que se suman a lo dicho anteriormente. El análisis que se hace de los fragmentos cerámicos presenta “restos de hollín”. Quiere decir que el originario tenía el dominio de la planta kaa, el dominio de la calabaza y recipientes donde calentar el agua. Recordamos la otra frase de María: “los diseñadores estamos formados para detectar procesos de mejora en el mundo”. Almacenar agua caliente para cebar mate hace más de mil años, parece encajar muy bien en la definición.
“Tacuapí es el nombre guaraní con que se designó primitivamente a la bombilla, que era de caña, con cesto tejido de fibras vegetales que servía de filtro”, dice Villanueva. En este caso tenemos pruebas de todo tipo. Empecemos por la lógica: si podían fabricar herramientas, utensilios domésticos, armas, urnas funerarias, ¿cómo no iban a ser capaces de inventar una bombilla?
La segunda razón es de orden sociológico. Como desarrollamos en la entrega titulada ‘Elogio de la promiscuidad’, lo que más le chocaba y les sigue chocando a los extranjeros es compartir la bombilla. Por su forma de entender el mundo, sin lugar a dudas, esa es una idea del pueblo guaraní.
Parte aguas
El diseño orientado al mate no escapa al dilema que plantea María en su entrevista. Hay mates y termos de lujo, de materiales exclusivos y de precios absolutamente inaccesibles. Al mismo tiempo siguen siendo accesibles los rudimentos básicos para la infusión.
También hay híbridos, como esta idea de un argentino, del cebador automatizado de mate que, por el momento, parece difícil que llegue a todas las casas. No faltan tampoco los exponentes del saber popular, como este cebador palanca al piso.
Cerrando con la idea de María, creo que la vuelta de rosca que nos podría aportar el diseño es otorgarnos tiempo. Todas las innovaciones que no atenten contra el néctar bienvenidas sean, y si están al alcance del pueblo, más todavía. Pero lo más importante de todo es contar con un ratito para sentarnos a disfrutar del elixir y poner en marcha la ronda que va a salvar a la humanidad. Todos los demás inventos serán muy lindos, y muy celebrados, pero no indispensables.
***
Si te gusta este contenido podés colaborar para que al calor de un fueguito la calabaza siga pasando de mano en mano de las siguientes maneras:
- Mate listo (anual)
- Aportes ordinarios, extraordinarios y groseros a:
CBU: corresponsal.deyerba
Caja de Ahorro del Banco Francés a nombre de Santiago García
- Mis fuentes en el exterior me indican Western Union puede ser una buena opción para colaborar desde otros países. Si se te ocurre una mejor te agradecería que me la comentes.
También se puede ayudar invitando a otras personas a la ronda. Podés mirar las ediciones anteriores en corresponsaldeyerba.substack.com.
¡Nos seguimos encontrando!








